Delegar es el proceso que seguimos para encomendar y responsabilizar, a un colaborador, una tarea sobre la que tenemos responsabilidad y cuya realización nos incumbe.
En otras palabras, delegar, significa:
- Repartir responsabilidades;
- Proporcionar a un miembro de tu equipo un objetivo, un plazo, un precio y unos requisitos de calidad y dejar que él decida cómo hacerlo.
*Delegar no implica perder el control sobre las tareas que encarga a otros.
Los requisitos para una delegación efectiva:
Precisar tareas y funciones.
Definir consignas con claridad.
Pedir un compromiso explícito con lo delegado.
Anticipar obstáculos y alternativas de solución.
Establecer tiempos y criterios de éxito.
Determinar asuntos en los que puede decidir solo, y en cuáles debe consultar.
Pautar periodicidad y modo de feedback.
Expresar la importancia y prioridad de lo delegado en función de las otras tareas.
* Para que una delegación sea realmente efectiva es necesario delegar tanto los medios como la autoridad para utilizarlos.
Se entiende por autoridad el grado de libertad que se da a las personas para que utilicen su criterio en la toma de decisiones necesarias durante el proceso. Resultaría muy incoherente delegar una tarea y no dar la autoridad necesaria para poderla llevar a cabo.
ÓPTIMOS RESULTADOS:
Por parte de la persona que delega: . incrementa su producción y la efectividad de la misma, ya que puede dirigir sus energías a movilizar sus recursos y lograr unos resultados específicos.
Por parte del colaborador/a: desarrollan sus habilidades y a su vez se entrenan en asumir mayores responsabilidades. Además aumenta la motivación, provocando un aumento del compromiso.


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